La comprensible, aunque seguramente polémica, decisión de Microsiervos de cerrar comentarios nos pone ante una de las múltiples paradojas que enfrentan los weblogs cuando cambian de escala: ¿cómo se puede mantener una conversación de calidad cuando se multiplica la cantidad de voces más allá de lo razonablemente gestionable?
Ese dilema explica por qué no hay interactividad real en los medios tradicionales, o en palabras de Clay Shirky: «Why Oprah Will Never Talk to You. Ever» (Wired, agosto de 2004, pp. 52-55).
Los comentarios no son la única, ni necesariamente la mejor, forma de interacción entre autores y lectores de weblogs y no formaron parte estructural del medio en sus comienzos.
El debate está en marcha en varios blogs.





