Para oxigenar un poco de tanto Chrome y de tanto gadget, nada mejor que poner los pies en la tierra (en este caso las manos) y hacer algo para recuperar el sabor de los tomates: cultivarlos uno mismo.
Yolanda nos cuenta en Maceto-huerto “Cómo plantar verduras en una terraza del centro de Madrid, y no morir en el intento”.
Como bien dice la autora en Tomateras: plagas, hongos, nutrientes y evolución Septiembre: “Desde luego, no hay nada más feliz y relajante que un huerto…, se te olvidan todos los problemas importantes y sólo piensas en bichos, hongos, y nutrientes”.





