Entrevista que concedí hace unos meses a Claudio Marazzita de la revista La Tiza del Sindicato Argentino de Docentes Privados:
¿De qué manera las redes sociales generan cambios en los procesos de enseñanza?
Las redes sociales constituyen el hábitat natural de los alumnos, a quienes llamamos precisamente «nativos digitales», forman parte de su experiencia cotidiana del mundo y de sus relaciones sociales y son un entorno básico de aprendizaje basado en el descubrimiento, la serendipia y el filtrado social.
Los sistemas educativos formales tienen que articular mecanismos para incorporar esa cultura en los procesos de enseñanza, en lugar de demonizarla y pretender enseñar al margen de ella.
Por una parte, hay que llevar las clases a las redes y por otra parte hay que traer la experiencia de las redes al aula, analizarla, debatirla y aportar criterios para enriquecerla
¿Qué usos pueden tener las redes sociales en el aula? ¿Qué tipo de criterio pedagógico se debería utilizar?
Crear, pensar y trabajar en colaboración a distancia es el resumen del potencial de las redes en el aula. La red disuelve las fronteras espacio-temporales que hasta ahora han definido a las instituciones educativas, las aulas sin muros ya no son una metáfora.
Ahora bien, el punto de partida no es la tecnología, sino la metodología: hay que replantear y actualizar la formación de los formadores para que sean capaces de redefinir los contenidos y los procesos de la enseñanza a la luz de las innovaciones tecnológicas.
¿De qué manera considera que los problemas ligados a la seguridad y privacidad de las personas pueden ser tratadas en el ámbito educativo?
Las instituciones educativas tienen que establecer consensos con los alumnos y las familias acerca del uso de las redes en el aula, y deben formar el criterio de los jóvenes usuarios acerca del modo de gestionar su identidad online. Según los niveles, es posible establecer redes de ámbito local o intranets para mejorar la gestión de la privacidad, creando entornos más seguros en los que se pueda experimentar, cometer errores y corregirlos.
Ver: «Hay que llevar las clases a las redes», La Tiza, nro. 52, octubre, 2011, p. 44 (PDF).





