Me entrevistó Laura Peñuela (Universidad Miguel Hernández) para su TFG sobre el impacto de la inteligencia artificial en el periodismo. Esto es lo que le conté (9/2/26).

¿Qué habilidades deberían aprender los periodistas para usar la inteligencia artificial como ayuda sin que termine reemplazando su criterio profesional?
La IA es un conjunto cada vez mayor y más diversificado de herramientas cuyas capacidades crecen de manera exponencial. Una primera habilidad del periodista debe ser la de identificar adecuadamente las mejores herramientas para cada tipo de trabajo; en segundo lugar, entender el modo en el que cada herramienta le puede ayudar; y, en tercer lugar, mantenerse al día con la evolución de las distintas plataformas y apps de IA que afecten a su trabajo. El criterio profesional consistirá en juzgar cuándo utilizar la IA, con qué límites y bajo qué mecanismos de control.
¿Cómo debería evolucionar la educación para que los estudiantes aprendan a trabajar con IA sin perder capacidades cognitivas básicas?
En la fase inicial de su formación, es preferible que los alumnos del ámbito de la Comunicación aprendan a trabajar sin la IA, precisamente para que desarrollen destrezas básicas como interpretar y resumir textos complejos, redactar con autonomía, investigar más allá de la red y buscar la verdad más allá de los consensos algorítmicos. En las fases más avanzadas, tienen que aprender a interactuar profesionalmente con las herramientas y a supervisar críticamente sus resultados.
¿Habrá que replantearnos qué entendemos por “periodismo de calidad” cuando las inteligencias artificiales puedan generar el contenido exacto pero sin el juicio y pensamiento crítico humano?
Tanto el periodismo como la calidad seguirán dependiendo de la intervención humana. Lo demás, será gestión automatizada de datos, que podrá ser más o menos precisa en función del conjunto de entrenamiento y de los parámetros de cada modelo de IA.
En el artículo La IA y la fragmentación de los espacios comunes menciona que la IA trastoca la relación entre los usuarios y la información, ¿cuáles son los principales riesgos y oportunidades de este cambio para estudiantes y periodistas?
La IA generativa conduce a un escenario en el que se desdibujan los límites entre la creación humana y la creación artificial. Todas las industrias creativas y todo el sector de la información están bajo la amenaza de unas tecnologías que, al mismo tiempo que asisten a los profesionales, contribuyen a quitar valor a sus perfiles.
Desde un punto de vista ético, ¿hasta qué punto debería un periodista responsabilizarse por los contenidos generados con ayuda de IA?
La transparencia a la hora de revelar el uso de IA en la generación de cualquier tipo de contenido periodístico es tan importante como la revelación de conflictos de interés. Son prácticas éticas básicas para no minar la confianza del público.
¿Será posible regular éticamente a la IA en el periodismo para evitar sesgos, manipulación o noticias falsas?
La autorregulación del sector, así como las auditorías éticas de algoritmos y modelos de IA y la labor de los departamentos y agencias de verificación de datos son mecanismos que funcionan. De todas formas, en un ecosistema de comunicación abierto como el facilitado por internet y las redes sociales, la circulación de bulos, manipulaciones y otros trastornos de la información no depende exclusivamente de los medios.
¿Deberían los medios informar de forma explícita cuándo utilizan IA para crear contenido? ¿Cómo afectaría esta transparencia a la credibilidad del medio?
La transparencia mejora la credibilidad y aumenta la confianza. Es preferible revelar el uso de la IA a que los lectores lo descubran por sí mismos y se sientan engañados.
¿La IA será una aliada para hacer un periodismo de más calidad, o terminará provocando que las redacciones sean más rápidas, pero menos rigurosas?
La IA, como toda la red, es una tecnología que amplifica y acelera los procesos, para bien y para mal. Hacer las cosas rápido y bien, siempre ha sido una de las condiciones de la profesión.
¿Cómo cambiará la relación entre velocidad y veracidad en las noticias cuando la IA pueda redactar y difundir contenidos al instante?
Hay que distinguir el procesamiento y la difusión automatizada de datos, de la producción de noticias y otros géneros narrativos propiamente periodísticos que se articulan en torno a la asignación de valor informativo a un evento y a la búsqueda de la verdad mediante la investigación y la comprobación de fuentes.
Siguiendo la metáfora de Copilot, si la IA actúa como copiloto del periodista, ¿cree que existe el riesgo de que, con el tiempo, el profesional se vuelva dependiente de la IA y pierda control sobre su propio trabajo?
Suelo usar la metáfora de Copilot, la marca de IA de Microsoft, porque me permite ejemplificar la relación entre un periodista y la IA. La clave es comprender quién lleva el control y quién asiste al piloto.
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