Publicado originalmente en Neumattic: «La espada de Damocles» (22/2/11).
El jueves 17 durante algunas horas tuve comprometida mi cuenta principal de Gmail, algún robot spammer chino estuvo haciendo de las suyas, pero gracias a la eficacia del servicio pronto se bloqueó la cuenta y puede recuperarla al poco tiempo.
Como se pueden imaginar, las horas de esa mañana fueron ocasión para repensar un poco hasta qué punto mi trabajo de los últimos 7 años está detras de una contraseña: uso Gmail, Blogger, Analytics, Adsense, Google Docs, Feedburner, Reader, Alerts, Groups, … en fin, qué los voy a contar que no sepan.
Cuando usamos servicios en la nube aceptamos la volatilidad de todo lo que hacemos, aunque tenemos la secreta confianza de una estabilidad que realmente no existe.
Uno toma precauciones y aprende lecciones con cada tropiezo, les cuento:
– Tengan configurada una dirección email de recuperación
– Usen una segunda cuenta de Gmail y compartan con ella permisos de edición de todos vuestros Google Docs
– Apunten en un lugar seguro la relación de servicios de Google que utilizan y la fecha en la que comenzaron a usarlos
– Tengan a mano la URL de vuestro perfil en Blogger
– Recuerden al menos 5 etiquetas usadas en Gmail y otras tantas direcciones email de contactos frecuentes
– Exporten sus contactos de Gmail a un fichero CSV
Agradezco a Gmail la celeridad y eficacia con la que se ocuparon de mi caso, y les animo a estar prevenidos. Cuando usamos la nube nos sentamos bajo una espada que pende sobre nuestras cabezas apenas sostenida por un pelo de crin de caballo.
Vía: Internet Archive. Relacionado: Arqueología web.





